El objetivo de esta sección –además de compartir algunas informaciones sobre Fibras y Tintes Naturales que te permitirán adentrarte en el apasionante mundo de los textiles sustentables– es abrir las puertas de nuestros quehaceres diarios para que conozcas la manera en que son concebidos nuestros diseños. Como verás, en Tinctórea apostamos por un concepto de creación textil que integra la aplicación de técnicas manuales, tanto tradicionales como modernas, con el uso de materias primas naturales provenientes de producciones ecológicas y/o responsables. Más allá de lo contenido en este apartado, en cada ficha de producto encontrarás información detallada acerca de las materias primas y procesos empleados.


// TINTES NATURALES

Tal y como en Romi & Ato lo entendemos, el empleo de Tintes Naturales –como alternativa a los tintes sintéticos de origen petroquímico– es un requisito esencial para la creación de Textiles Slow. Pero, como proyecto exigente en términos de sustentabilidad, y conscientes de las implicaciones éticas y ecológicas que hay detrás de la producción de cualquier materia prima, NO NOS CONFORMAMOS CON EL MERO HECHO DE EMPLEAR TINTES NATURALES, ya que es preciso atender a la forma en que han sido producidos, procesados y comercializados, para estar en condiciones de atribuirles adjetivos como “responsables”, "ecológicos" o “sustentables”.


FUENTES COLORANTES

Para la creación de nuestros diseños empleamos exclusivamente MATERIAS COLORANTES NATURALES DE ORIGEN VEGETAL, ya se trate de raíces, flores, cortezas, hojas, semillas, maderas o tallos, a excepción de la COCHINILLA (Dactylopius coccus), que es un insecto hemíptero que parasita ciertas cactáceas del género Opuntia y del que se obtiene el colorante natural acido carmínico (más conocido como carmín), un tinte al que hemos apoyado desde los orígenes de Mundo Lanar, ya que goza de una gran tradición en las Islas Canarias, donde tras su llegada de Mesoamérica de manos de los conquistadores, comenzó a formar parte de la historia del archipiélago, hasta el punto de llegar a representar un importante pilar económico y recibir en la actualidad Denominación de Origen Protegida. En la actualidad, su cultivo sustentable (amenazado por el abandono de las tuneras a consecuencia de la feroz competencia que ejercen otros países productores) es un ejemplo de obtención respetuosa de colorantes naturales. Más allá de los reinos animal y vegetal, en la actualidad nos encontramos realizando una investigación acerca de las propiedades tintóreas de los HONGOS Y SETAS de la Cordillera Cantábrica, por lo que pronto encontrarás aquí artículos cuyo tinte proviene del Reino Fúngico.


EL ORIGEN DE NUESTROS TINTES

Es importante hablar del origen de los tintes naturales que se emplean, ya que cualquier cultivo (ya sea tintóreo, textil o alimentario) puede estar sometido a condiciones de producción socialmente injustas (situaciones de explotación laboral o vulneración de los derechos humanos) o contaminantes (uso intensivo de fertilizantes, pesticidas, fitosanitarios y otros agentes químicos que atentan contra la salud de las personas y el equilibrio de los ecosistemas). También es preciso alertar que ciertos tintes son obtenidos mediante talas descontroladas de bosques tropicales, o recolectados indiscriminadamente sin atender a la capacidad de reposición de la naturaleza, o sin respetar los listados regionales de especies en peligro de extinción. Estas circunstancias nos llevan a poner especial empeño en la selección de TINTES NATURALES PRODUCIDOS Y COMERCIALIZADOS DE FORMA RESPONSABLE PARA LA CREACIÓN DE NUESTROS DISEÑOS. A continuación resumimos las principales fuentes colorantes que empleamos, no sólo para teñir de forma slow bajo el sello de Tinctórea, sino para el conjunto de actividades tintóreas que desarrollamos desde el Romi & Ato «Slow Textiles & Natural Colors Studio.

* La mayoría proviene de CULTIVO ECOLÓGICO CERTIFICADO (Global Organic Textile Standard) y son producidos por una organización de lucro francesa que está realizando una extraordinaria labor de recuperación de variedades tradicionales.

* Desde nuestros orígenes practicamos la RECOLECCIÓN LOCAL SUSTENTABLE (eucalipto, nogal, roble, castaño, tojo...), ahora en la cornisa cantábrica, siguiendo las Buenas Prácticas de Recolección Tintórea de Mundo Lanar.

* La cochinilla proviene de las ISLAS CANARIAS en apoyo a programas de recuperación de su cultivo (domesticación) tradicional, promovidos por asociaciones sin ánimo de lucro que desarrollan una actividad encomiable.

* En la actualidad obtenemos parte de nuestros tintes por medio del cultivo ecológico que llevamos a cabo en el recién creado JARDÍN TINTÓREO de The Dyer's House (sorgo, gualda, pastel, tagetes, cosmos, coreópsis, cártamo, ortigas...).

* El Alumbre Vegetal proviene de INDONESIA, en apoyo a un proyecto local para la defensa de los pueblos indígenas que ha conseguido hacer de los tintes naturales una forma de dignificar sus vidas, mediante la recuperación de sus tradiciones.

* También obtenemos tintes mediante el RECICLAJE DOMÉSTICO (granada, aguacate, cebolla, castañas...), lo que requiere su almacenamiento y secado a lo largo del año para la creación de prendas únicas ligadas a una alimentación orgánica.



FIJANDO LOS TINTES DE FORMA SUSTENTABLE: MORDIENTES INOCUOS VS. QUÍMICOS

Los mordientes son sustancias auxiliares empleadas en el Teñido Natural con el objetivo principal de fijar los tintes y evitar el deterioro del color a consecuencia de la luz, el agua y el roce. Ciertos tintes, gracias a que –por naturaleza– su composición es rica en dichas sustancias, no precisan del uso de mordientes (o al menos no con la urgencia con que lo hacen los tintes que no las poseen: la mayoría). Tal es la importancia del mordentado de las fibras, que los pasos previos al teñido propiamente dicho, constituyen la parte más laboriosa del proceso, y la que requiere mayores dosis de conocimientos y experiencia. De ahí que, los textiles que salen al mercado sin que el tinte haya sido fijado correctamente, acaben por reforzar la FALSA IDEA GENERALIZADA DE QUE LOS TINTES NATURALES NO TIENEN PODER DE FIJACIÓN, lo que no hace sino crear una visión negativa hacia una forma de teñir cuyos resultados quedan avalados con el maravilloso colorido de los textiles históricos que podemos contemplar en los museos, aun a pesar de los siglos –e incluso milenios– y las pésimas condiciones en que fueron conservados.

Aunque es absolutamente cierto que, salvo en el seno de comunidades locales (que tenían un menor acceso a sustancias químicas), en la Tradición Tintórea comúnmente se recurría a mordientes tóxicos y contaminantes tales como bicromatos, cobre, estaño, entre otras muchas sustacias, por suerte, EL REINO VEGETAL ES RICO EN SUSTANCIAS MORDIENTES INOCUAS LO QUE NOS PERMITE FIJAR LOS TINTES DE FORMA NATURAL Y SALUDABLE.. Para la desdicha de quienes promovemos la utilización de los Tintes Naturales, este capítulo negro de la Historia de los Tintes protagonizado por la utilización de mordientes tóxicos, es utilizado por los defensores de la opción tintórea petroquímica mayoritaria para cuestionar las bondades de los Colorantes Naturales. Como muestra de que otra forma de fijar es posible, todos los tintes que podrás encontrar en esta tienda (salvo el índigo, cuyo proceso de teñido se diferencia del resto de los tintes por su condición de no soluble), han sido fijados con mordientes saludables como el vinagre; el crémor tártaro (subproducto de la producción del vino generado durante la fermentación del jugo de uva); el alumbre vegetal (proveniente del árbol del symplocos); taninos vegetales (como el proveniente de las agallas del roble, que son excrecencias que genera el propio árbol ante la picadura de insectos como la avispa gallarita); por tan sólo citar algunas de las sustancias consideradas literalmente ORO por los Tintoreros Naturales & Sustentables y que deberían ser la norma en el Arte del Teñido.

Es por ello que, desde nuestro planteamiento, vemos tan incongruente teñir fibras naturales con tintes químicos, como emplear mordientes tóxicos para fijar tintes naturales. Se supone que quienes trabajamos con materias naturales, lo hacemos desde una serie de convencimientos éticos y ecológicos que –al menos desde nuestro humilde juicio y sin afán de ofender a quienes recurren a materiales de orígen petroquímico– deberían guiar el conjunto de nuestras decisiones. Sin embargo, la realidad de los hechos es que aún hay tintoreros –autodenominados naturales– que recurren a mordientes tóxicos y contaminantes, no sólo para el medio ambiente, sino para la salud de los consumidores y la suya propia (la persona que manipula directamente el mordiente tóxico es quién se ve sometida a un mayor grado de exposición). Y entonces, ¿por qué los utilizan? En la mayoría de los casos por mero desconocimiento acerca de las implicaciones de su uso; en otras por una falta de sensibilidad medioambiental; y, siendo fieles a la verdad, también por una cuestión de efectividad y pragmatismo, ya que el uso de tales sustancias, no sólo garantiza una mayor fijación de los tintes, sino que permite obtener una paleta de colores más variada que la que ofrecen los mordientes naturales. Dos razones –no vamos a negar que de peso– a las que desde Tinctórea renunciamos, asumiendo felizmente el reto de buscar ALTERNATIVAS ECOLÓGICAS QUE HAGAN DE LOS TINTES NATURALES UNA OPCIÓN VERDADERAMENTE SALUDABLE, NATURAL Y SUSTENTABLE.


LA TINTORERÍA

En Tinctórea contamos con UNA PEQUEÑA TINTORERÍA SITUADA EN THE DYER'S HOUSE, DONDE LLEVAMOS A CABO EL TEÑIDO DE TODOS NUESTROS TEXTILES. Los procesos que empleamos son muy similares a los de las tintorerías de antaño aunque, en la búsqueda de la Sustentabilidad, hemos eliminado todas aquellas sustancias y procesos tradicionalmente empleados que atentan contra el medio ambiente, así como a la salud del consumidor y del propio tintorero. En este espacio realizamos tanto teñidos por inmersión a la antigua usanza (reutilizando el agua, reciclando baños tintóreos y destinando los residuos vegetales al compost, entre otras prácticas ecológicas), como otras técnicas de teñido natural para la creación de diseños, tanto abstractos como figurativos, fundamentalmente de inspiración japonesa, con especial atención al Shibori con Índigo. Durante la temporada de primavera–verano, somos muy aficionados a teñir en exterior aprovechando la energía directa del sol, lo que nos permite crear tintes 100% libre de CO2, en busca de la excelencia en términos de CERO IMPACTO TINTÓREO. En definitiva, un espacio exclusivamente dedicado a los Tintes Naturales en sus muy diversas formas y expresiones, volcado en la recuperación de los saberes tintóreos tradicionales y en su necesaria actualización de acuerdo a las sensibilidades éticas y ecológicas actuales. Al timón de esta tintorería nos encontramos Romi & Ato, una pareja feliz que ha decidido entregarse a la causa tintórea para hacer de los Colores Naturales Renovables la opción inequívoca para la creación de textiles armoniosos.


// FIBRAS NATURALES

Desde el enfoque de los Textiles Slow, EL USO DE FIBRAS Y TINTES NATURALES ESTÁ INTRÍNSECAMENTE LIGADO por dos razones: por una cuestión de afinidad química que los hace especialmente compatibles (lo que explica la dificultad de teñir fibras sintéticas con materias colorantes naturales); y por una cuestión de coherencia, pues son DOS CARAS DE UNA MONEDA PARA LA PRODUCCIÓN DE TEXTILES SUSTENTABLES: si por sustentables entendemos producir de forma respetuosa empleando materias primas renovables no contaminantes. Más allá de estas cuestiones, el contacto directo de nuestra piel con las materiales naturales posee UN VALOR SIMBÓLICO E INTANGIBLE, que tiene que ver con los Orígenes de la Humanidad y nuestra ligazón ancestral con la Naturaleza, ya que originariamente y hasta fechas relativamente muy recientes –Era del Petróleo– todas las fibras textiles provenían de fuentes naturales, ya sean de origen animal (como la lana, la seda o la alpaca) o vegetal (como el cáñamo, el lino o el algodón). Todo ello nos lleva a emplear exclusivamente fibras naturales, huyendo de toda suerte de fibras petroquímicas que, a pesar de los avances tecnológicos, no han podido emular ni las garantías de salud, ni las prestaciones de bienestar que proporcionan las fibras naturales.

* A medio camino de las fibras naturales y las sintéticas (aquellas derivadas del petróleo), encontramos las artificiales, que son aquellas provenientes de materias naturales como la celulosa o la proteína (ya sea animal o vegetal, como la presente en la caseína de la leche), las cuales están demostranto interesantes vías para la creación de textiles sustentabbles.


ALGODÓN

Al igual que ocurre con la lana y otras fibras naturales, a menudo se confunden los adjetivos natural y ecológico, empleándose como sinónimos, cuando tienen significados, diferentes o, mejor dicho, opuestos. Decir que un algodón es 100% natural, no significa que sea ecológico u orgánico, sino simplemente que proviene de una planta y está exento de mezcla de otras fibras. De manera que, salvo que se indique expresamente que un algodón es orgánico, tenemos que considerarlo como algodón convencional, es decir, producido mediante sistemas de cultivo intensivos y métodos de procesamiento contaminantes. Como veremos, desde el punto de vista ético y medioambiental es una de las fibras más problemáticas que existen, MOTIVO POR EL CUAL EMPLEAMOS ÚNICAMENTE ALGODÓN ORGÁNICO CERTIFICADO.

*** SOCIEDAD *** LA INDUSTRIA DEL ALGODÓN AFECTA A MÁS DE 100 MILLONES DE CAMPESINOS Y PROCESADORES, MUCHOS DE LOS CUALES SUFREN SITUACIONES DE EXPLOTACIÓN LABORAL Y SEMI ESCLAVITUD. Una situación que es alentada por el modelo de consumo de usar y tirar, fomentado por las grandes marcas y corporaciones transnacionales, quienes se aprovechan de los bajos costes salariales, la deslocalización productiva y la escasa legislación laboral existente en países del entorno asiático, africano y americano. Y aunque estos atropellos vienen siendo denunciados en las últimas décadas –por periodistas responsables, organizaciones de derechos humanos y otros actores– hacia un cambio de Conciencia Global capaz de detener el modus operandi de los gigantes del textil mediante el cambio en nuestras pautas de consumo, la realidad de los hechos es que la mayor parte del algodón mundial se produce bajo esquemas laborales poco o nada respetuosos con los trabajadores, campesinos, procesadores y pobladores locales.

Por el contrario, el algodón orgánico, además de garantizar unas condiciones de cultivo respetuosas con el medio ambiente, está ligado a PRODUCCIONES RESPONSABLES QUE VELAN POR LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS IMPLICADAS A LO LARGO DE TODA LA CADENA DE PRODUCCIÓN, respetando jornadas laborables dignas, eliminando los abusos propios de la intermediación comercial y, en general, salvaguardando los derechos humanos.


*** ECONOMÍA *** Gran parte de los agricultores de algodón han sido arrastrados a un camino de no retorno basado en falsas esperanzas y relaciones de dependencia dominadas por prestamistas, multinacionales, organismos internacionales, caciques locales, proveedores de insumos e intermediarios. Un entramado de relaciones de poder que lleva a muchas personas a entrar en UN CÍRCULO VICIOSO, QUE LES OBLIGA A ABANDONAR SU ACTIVIDAD TRADICIONAL Y A CULTIVAR ALGODÓN DE MANERA INTENSIVA, substituyendo las variedades tradicionales por algodón transgénico (Bt), viéndose obligados a la compra periódica de paquetes tecnológicos de semillas patentadas e insumos petroquímicos. Por no hablar del destino internacional de sus cosechas a precios impuestos e ínfimos que les impide salir del círculo de la pobreza.

Por el contrario, el algodón orgánico, especialmente el que es producido en el marco de proyectos de comercio justo, se cultiva mediante MODELOS PRODUCTIVOS RESPONSABLES QUE ABOGAN POR RELACIONES COMERCIALES EQUITATIVAS Y HORIZONTALES, garantizando precios justos, apoyando las economías locales, y recuperando métodos tradicionales de cultivo favorecedores de la fertilidad de la tierra y la biodiversidad algodonera.


*** ECOLOGÍA *** LA MAYOR PARTE DE LA PRODUCCIÓN MUNDIAL DE ALGODÓN SE LLEVA A CABO POR MEDIO DE MONOCULTIVOS DEPENDIENTES DE INSUMOS PETROQUÍMICOS, es decir, toda suerte de agroquímicos tóxicos y contaminantes: fertilizantes, herbicidas, fitosanitarios, pesticidas y plaguicidas. Un modelo altamente dependiente de un recurso tan escaso como el agua que está siendo sobreexplotado y contaminado a gran escala, afectando a los ecosistemas circundantes y a la salud de las personas, mermando por tanto las posibilidades de desarrollo de las poblaciones locales. Por no hablar de los efectos que ocasiona la intromisión de los organismos genéticamente modificados, ni de la interminable lista de impactos medioambientales a lo largo del proceso productivo del algodón.

De forma alternativa, EL ALGODÓN ORGÁNICO SE CULTIVA DE ACUERDO A MÉTODOS DE CULTIVO SOSTENIBLES basados en el uso racional del agua, la defensa de la biodiversidad, el manejo ecológico de plagas y el respeto a la fertilidad de la tierra, garantizando la salud de trabajadores y consumidores, así como el correcto funcionamiento de los ecosistemas con los que interactúan estos cultivos.


*** SALUD *** El uso indiscriminado de sustancias químicas a lo largo de toda la cadena de producción (cultivo, procesos primarios, hilado, teñido y tejido), hace del algodón convencional UN VEHÍCULO DE TOXICIDAD, TANTO PARA LOS TRABAJADORES QUE LO MANIPULAN Y LAS POBLACIONES CIRCUNDANTES, COMO PARA EL CONSUMIDOR FINAL, cuya piel responde con toda suerte de alergias, sensibilidades y enfermedades (véanse los trabajos del prestigioso catedrático Dr. Nicolás Olea, quién nos alerta sobre esta realidad y la forma en que estos efectos pernicionsos sobre nuestra salud están siendo negados de forma sistemática e irresponsable). Con el agravante de que cada temporada las plagas se hacen más resistentes, lo que lleva a las transnacionales a desarrollar tratamientos cada vez más agresivos de efectos impredecibles e irreversibles que, al manifestarse a medio y largo plazo dificultan su cuestionamiento

Sin embargo, el algodón orgánico, no sólo garantizas la salud de las poblaciones locales, trabajadores y procesadores (a lo largo de toda la cadena de producción), sino que, de cara al consumidor final, CARECE DE SUSTANCIAS PERJUDICIALES PARA NUESTRA PIEL, PERMITIENDO QUE "RESPIRE" Y VENTILE ADECUADAMENTE, resultando más suave que el convencional y proporcionando una agradable sensación de bienestar. Ventajas especialmente valoradas en textiles para bebés y pieles sensibles.

Todo ello nos lleva a emplear únicamente algodón orgánico certificado producido de acuerdo a criterios de sustentabilidad, costumbre que se está imponiendo en el ámbito del Consumo Responsable, incentivando cada día a más las empresas a comprometerse con el cuidado del medioambiente y el bienestar de las personas. Un cambio de tendencia que, aunque todavía minoritario, está llevando a miles de consumidores a replantearse sus pautas de consumo, INTERESÁNDOSE POR LA TRAZABILIDAD E IMPLICACIONES ÉTICAS, ECOLÓGICAS Y ECONÓMICAS DE LOS PRODUCTOS QUE CONSUMEN.


LANA

En Mundo Lanar (nuestro proyecto dedicado a la lana y los tintes naturales en clave Hazlo Tú Mismo) llevamos años trabajando por la defensa de un concepto de lana ético y sustentable que, ante todo, garantice un modo de vida digno acorde con la idiosincrasia de las ovejas lo que implica aspectos como una crianza en libertad; una alimentación natural libre de transgénicos; no sometimiento a condiciones de estrés; modos de esquila respetuosos; prácticas sanitarias saludables; y otras medidas de bienestar, por ejemplo, evitando su transporte por carretera, causante de un alto índice de mortandad. Pero todas estas condiciones no son garantía para que la lana proveniente de ovejas criadas mediante sistemas ganaderos ecológicos se conviertan en un hilado ecológico ya que, para que así sea y dicho hilado pueda obtener dicha certificación, DEBEN CUMPLIRSE TODA UNA SERIE DE REQUISITOS A LO LARGO DEL CICLO DE PROCESAMIENTO DE LA LANA A FIN DE GARANTIZAR UN HILADO LIBRE DE AGENTES QUÍMICOS TÓXICOS (cuidando que la lana no se impregne durante el pastoreo de plásticos y otros residuos difíciles de eliminar durante el procesado de las fibras; evitando contaminaciones de grasas provenientes de la maquinaria durante la esquila; empleando jabones neutros para el lavado de la lana; previniendo las causas de contaminación por grasas durante el proceso de hilatura; entre otras medidas como no utilización de marcajes perjudiciales o de insecticidas químicos comúnmente empleados para combatir plagas en los vellones del animal u otros tratamientos sanitarios contaminantes.

Así, conscientes de los impedimentos que dificultan que una lana sea realmente ecológica, por mucho que la crianza del animal esté certificada como tal, en Tinctórea empleamos TOPS E HILADOS DE LANA 100% ECOLÓGICAS CON CERTIFICADO GOTS (Global Organic Textil Standard) que acreditan la adopción de estrictas medidas para el cuidado del medio ambiente, el bienestar animal y los derechos de los trabajadores implicados. No obstante, ocasionalmente empleamos lanas que, no contando con el aval GOTS, poseen la debida trazabilidad y su consumo representa un gesto de apoyo a los últimos vestigios lanares (pastores, lavaderos, cooperativas, hilaturas, artesanos...) que subsisten en España resistiendo a los embates de la globalización, y con quienes trabajamos para la recuperación y mejora de la Cultura Lanar. Damos por hecho que todas nuestras LANAS ESTÁN LIBRES DE LA ARCHI DENUNCIADA Y RETRÓGRADA PRÁCTICA DEL MUSELING, nefasta agresión animal ampliamente extendida en países productores de merino como vía para combatir el temido "fly strike".


CERTIFICACIÓN ÉTICA Y ECOLÓGICA

Todos los aspectos mencionados nos llevan a preocuparnos por el tipo de materias primas que empleamos, optando por fibras y tintes naturales producidos de forma respetuosa y apoyándonos en certificados de prestigio como forma de GARANTIZAR EL CUMPLIMIENTO DE TODA UNA SERIE DE CRITERIOS DE RESPONSABILIDAD ÉTICA Y ECOLÓGICA CON LOS QUE NOS SENTIMOS PROFUNDAMENTE COMPROMETIDOS. La ventaja de este tipo de certificados es que nos permiten comprar productos de calidad, con la garantía de que cumplen una serie de criterios éticos y ecológicos, dándonos la oportunidad de contribuir a aspectos tan esenciales para un mundo justo y sustentable como la producción ecológica de animales y plantas; el respeto de los derechos de los trabajadores; el apoyo a las comunidades indígenas valorizando sus estilos de vida; el bienestar y respeto de los derechos de los animales; la lucha contra las desigualdades del comercio mundial; o la práctica del reciclaje y la gestión forestal sustentable para la producción de packaging ecológico. SI QUIERES CONOCER LOS CERTIFICADOS QUE ATESORAN LAS MATERIAS PRIMAS QUE EMPLEAMOS PINCHA AQUÍ.